

Con “Mentiroso, Mentiroso” Iván muda la piel y le salen canciones que transpiran, a las que se intuyen los poros. Canciones dentro de canciones y una nueva forma de hacer canciones, sin horarios. Un Iván dentro de otro. El insomne y el que sueña, el que agarra por el estómago, el incontinente verbal y al que le bailan las palabras dentro. Los rincones de Iván. El que vive en colores y al que le salen historias en blanco y negro. El que lo pinta todo de talento. El que desea y el que guarda secretos. El que sigue soñando. El que dispara verdades que duelen. El mentiroso. El que se ríe de si mismo. El que se va pisando las ganas. El que duerme, por fin. Iván tranquilo, el último de todos los Ivanes.